Una vez hemos tomado la decisión de pasarnos a la biomasa a la hora de calefactar y generar agua caliente se abre ante nosotros todo un abanico de opciones. Hay diferentes tipos de equipos generadores, diferentes tipos de combustible, y diferentes calidades. Vamos a explicaros un poco las diversas variantes.

Equipos generadores

La clasificación más básica en cuanto a equipos generadores es la división entre estufas y calderas. A grandes rasgos, diremos que la diferencia entre ellas es que una caldera calienta un fluido y una estufa, además de calentar un fluido –aire o agua- también irradia calor en su entorno cercano.

Estufas de aire

Calientan aire directamente, por lo que son adecuadas para calefactar espacios diáfanos o con pocas divisiones. De no ser así, funcionan mejor si el aire que calientan se canaliza para llevarlo a las demás estancias.

Su potencia oscila entre 5 y 15kW, y tienen una eficiencia del 70-90%. Sus mecanismos son bastante sencillos. El ajuste de potencia puede ser por pasos o incluso solo con encendido y apagado. La estufa incorpora el depósito de pellets, con una capacidad de unos 15-25 kg.

Hidro-Estufas

Las hidro-estufas calientan agua. Pueden utilizarse para calefacción, ACS (agua caliente) o para ambas. Incorporan mecanismos más sofisticados de forma que se puede regular su potencia y se pueden programar. Su potencia puede ser entre 10 y 30 kW, y su eficiencia del 70-90%. También incorporan el depósito de pellets, con una capacidad de unos 20-60 kg.

Calderas (potencias de 10 a 100kW)

Su eficiencia varía entre el 70% y el 93% en función, entre otros factores, de su calidad. Pueden ser manuales, semiautomáticas o automáticas. Pueden tener encendido, regulación de tiro y  limpiador del intercambiador automáticos o manuales, pero todas tienen regulación de aire primario. Puede llevar una tolva acoplada para suministrarle los pellets.

Combustibles

Los más usuales son:

Los pellets

Los pellets tienen forma de pequeños cilindros (entre 5 y 6 mm de diámetros y 2-3 cm de longitud) de materia compactada, procedente de residuos forestales y serrines, principalmente.

Las briquetas

Su tamaño es mucho mayor, son cilindros de entre 20 y 50 cm de longitud y 10 y 15 de diámetro, de composición similar a los pellets.

Otros productos

El orujo de uva seco, el hueso de aceituna, la cáscara de almendra o la cáscara de nuez triturados también se usan como combustible. No todos sirven para cualquier caldera.

Calidades

Tanto la calidad de la caldera como la calidad del combustible incide de manera inmediata en el rendimiento obtenido en su funcionamiento, y a largo plazo es determinante en la vida útil de la caldera. Una caldera de calidad va a tener componentes más duraderos, paredes más gruesas, y en general, va a estar mejor protegida contra la corrosión. Un buen combustible va a tener un mayor poder calorífico y una humedad controlada que ayudará a prolongar la vida útil de la caldera.

Un punto importante para el buen funcionamiento  de la caldera es contar con una buena salida de humos. La caldera respirará bien y llevará a cabo una combustión correcta evitando atascos o retornos del humo.

Por último, es muy importante la limpieza periódica de las cenizas interiores de quemador y tubulares. En las calderas con limpieza automática basta con retirarlas del cajón de la ceniza.

Share
This

1 Comments

  1. Pingback: Bitacoras.com